¡¡¡Anciana poseída por pronunciar mal una frase!!!

Albert Boohr & Uri Randi

Gracias a la publicación del suplemento paranormal de cronica.com.ar, The Crabalocker Inquirer tomó conciencia y reunió a un grupo de expertos en ciencias ocultas para estudiar el pavoroso caso de una anciana que, por pronunciar mal una palabra en su curso de inglés, fue poseída por Satán, conocido también como Beelzebub, el Malo, Lucifer, Mefistófeles y El viejito pícaro.

Dice Crónica en su nota:

Sucedió en medio de un curso de inglés, cuando la señora dijo mal una frase. Empezó a balbucear, también apareció una cabra y un intenso mal olor se adueñó del lugar.

La cabra, también de Albacete, Castilla-La Mancha, España (igual que la anciana), no salió todavía de su asombro. Pero sí salió disparando a buscar a un veterinario, un zoopsicólogo y tres o cuatro kilos de clonazepán.

La “extraña situación” tuvo lugar a mediados de febrero pasado, pero nuestro grupo de expertos enfocó sus esfuerzos en saber por qué la nota del diario hacía referencia a que el insólito hecho había ocurrido antes de que la pandemia del coronavirus “confinara a gran parte de la humanidad en sus hogares“. La conclusión fue que los dos eventos no tuvieron nada que ver. Eso ya es algo.

El espeluznante relato del diario continuaba:

Una mujer mayor que tomaba clases de inglés intentó decir una frase en ese idioma y, al parecer, pronunció algo que llamó fuertemente la atención del Diablo, quien, al ser “citado” por la señora, no solamente se “apersonó” en el lugar, sino que además se introdujo en el cuerpo de la mujer y, al mismo tiempo, hizo aparecer en el sitio a una cabra, mientras un putrefacto y muy intenso olor se adueñaba del lugar. Una experiencia que doña Juana Yoigo seguramente jamás pensó que podría llegar a tocarle vivir.

Por fortuna sabemos cuál fue la frase (en inglés) que “citó” al Diablo. La reproducimos aquí, pero no nos hacemos responsables por lo que pueda suceder. Ahí va:

Devil back on sunday

Es decir, “Diablo regresa el domingo”, o “Diablo atrás el domingo”, o “Diablo espalda en domingo”, cuando en realidad, lo que tenía que decir era:

I’ll be back on sunday

que quiere decir “Volveré el domingo”. Los expertos sufrieron indescriptibles escalofríos cuando constataron que el principio de la frase contenía un latiguillo que inmortalizó Arnold Schwarzenegger, “I’ll be back”, en la famosa saga Terminator. Y ahí podría estar el quid de la cuestión… o no… o más o menos. Nadie lo sabe.

La impresionante transformación de la anciana con el epígrafe: “La anciana cometió un error y el Diablo no se apiadó”. (Fotos: Crónica).

El autor de la nota, Marcelo Peralta Martínez, bajo el subtítulo “Nunca visto”, relata que:

…ante la atónita mirada de sus compañeros de clase, muchos de ellos adultos pero también numerosos jóvenes, la anciana comenzó a hablar en forma extraña y luego a balbucear, para después expresarse en un idioma nunca antes escuchado por ninguno de los presentes.

¿Era importante aclarar que entre los compañeros de clase algunos eran adultos y otros jóvenes? ¿Puede ser esta diferencia de edad la causante de la aparición de Satán, la cabra y el olor apestoso? Quién lo sabe… El balbuceo en un idioma “parecido al latín”, de acuerdo a estudios pluri-espectroscópicos realizados en nuestro gabinete espiritista, podría sonar así:

Lets dum lascivio in silva lupus est

o sea: Juguemos en el bosque mientras el lobo no está. Aunque no estamos seguros ya que puede haber sido también:

Lets capere conputruerunt iumenta et lac

o sea, Vamos a tomar la leche que está podrida.

El demoníaco balbuceo de Juana Yoigo aún sigue bajo la lupa y el microscopio de los expertos, desvelados por descifrarlo. Sigue la nota:

Como si fuera un fragmento sacado de la célebre película “Estigma”, en la que la protagonista sufre el mismo castigo que el propio Jesucristo y es cautivada por un ser demoniaco que la transforma tanto en su apariencia como en sus actos, la señora Yoigo comenzó a “hablar como del revés y se puso toda roja”.

¿Cómo pasamos de una clase de inglés a una escena de la película Estigma? se preguntan con razón Evelyn Campellberger, Iustinof Smitrovich y Pangelius Menkelián, tres integrantes del grupo de expertos especializados en alfarería irlandesa.

Tampoco se entiende muy bien qué viene a ser “hablar como del revés“, pero sí lo que es ponerse colorada, tal vez por la mano indiscreta de algún compañero de clase.

Lo que sigue, desmayó a más de un virtuoso conocedor de las ciencias satánicas:

Aún sorprendidos, sus compañeros revelaron a la prensa local que “la voz de Juana cambió, su rostro parecía lastimado, sus pupilas se dilataron y su voz era muy gruesa, como la de un hombre con voz ronca o más; inclusive su pelo cambió de color, sus dientes parecían podridos y su aspecto era realmente fatal”.

…o sea, una voz como la del difunto Barry White tratándose de comunicar con el “Más Acá” (ver fotos). Pero no se comprende qué quiere decir “ronca o más” ¿Más que qué? ¿Qué es más que “ronca”? ¿Acaso la voz sonó como un maremoto, una enorme motosierra o una manada de cerdos salvajes?

Este es el Más Allá
Y éste es el “Más acá” (versión adaptada por Adam Smith)

Parece que el profesor de inglés a cargo de la clase, Antonio Freire, dijo que “se empezó a oler tremendo, como si algo podrido estuviera dentro del aula hacía años”, y una alumna, compañera de Juana le gritaba desesperadamente: “Juana, Juanita…, déjalo ya…, anda, que te está matando…” ¡¡¡Claro!!! Según cálculos de los matemáticos cuánticos que integran el grupo de expertos, con semejante olor se morían todos en 3,198765 segundos aproximadamente.

¡Y eso no fue todo!

Para sorpresa y temor de todos, ingresó al lugar “una cabra siniestra” a la que el único que pudo sacarla fue el marido de Juana, quien también formaba parte de la clase, y lo consiguió golpeándola con su gorra en reiteradas oportunidades. “Era una cabra normal, pero tenía esos ojos rojos que se te quedan de estar mucho rato en la piscina”, manifestaron luego la señora Yoigo y su marido.

¡El marido de Juana, sacó a la cabra siniestra solo golpeándola con su gorra! No hay frase más alucinante que “Era una cabra normal, pero tenía esos ojos rojos que se te quedan de estar mucho rato en la piscina”. 

La conclusión del grupo de expertos se hace esperar debido a la complejidad del incidente. Mientras tanto recomiendan no mezclar estas palabras en una misma oración:

Devil, back, cabra, piscina, gorra, azufre, normal, ojos rojos, siniestra, Juana, voz ronca y celeste. ¿Qué tiene que ver “celeste”? Nada, pero por las dudas no es aconsejable pronunciarla. El Diablo está en cualquier lado, acecha por todos los costados, ataca por todos los frentes y llega así a las páginas de la prensa, al cine, al teatro, a las historietas para niñitos y a las novelas románticas.