Nació cabra con un solo ojo: parece que era la… ¡¡¡encarnación de Satán!!!

Albert Boohr & Uri Randi

Con la frase “Cosa de locos” antes del título como antesala de lo espeluznante, Crónica.com.ar publicó ayer la terrible noticia:

 

NACIÓ UNA CABRA CON UN SOLO OJO Y CREEN QUE ES LA “ENCARNACIÓN DEL DEMONIO”

 

Según el diario, un animal (casi seguramente una cabra) dio a luz a una criatura deformada, (casi seguramente otra cabra), en una granja de Indonesia. Aclaramos al lector porque la noticia comienza:

Un animal dio a luz a una criatura deformada…

“Animal”, “criatura deformada” nos daba un amplio espectro de posibilidades: una mosca podría haber dado a luz a un delfín con dos colas, o tal vez un elefante habría dado a luz a un mosquito de tres cabezas. Quién sabe…

Por ello, desde los Crabalocker Inquirer Laboratories Inc., ubicados en Cerdeña sur, lanzamos inmediatamente una alerta roja y en 5 minutos con 20 segundos, de acuerdo a nuestro reloj de arena de silicio, estaba reunido nuestro grupo de expertos en posesiones demoníacas, cuernos satánicos y zootridentes de azufre, para dilucidar, desentrañar, y conjurar este evento que no tiene precedentes. Aunque sí hay precedentes de la presencia de una cabra durante una posesión diabólica.

Esta es la ALERTA ROJA que lanzamos

 

Y esta es Cerdeña. Sobre una roca, a la derecha, puede verse a parte de nuestro grupo de expertos cavilando profundamente.

En la granja de Indonesia donde ocurrió el tenebroso nacimiento, los lugareños atribuyeron, sin dudarlo un milisegundo, a la obra de Dajjäl, “figura del Islam relacionada con el fin de los días” (???), análoga al anticristo, desde los siglos VIII y IX de nuestra era.

¿Cuál fue el espeluznante y macabro evento? El nacimiento de una cabra con un ojo solo. O con un solo ojo, para que se entienda mejor. Uno de nuestros expertos se animó a decir que tal vez la cabra podría ser una “encarnación del demonio”. Los expertos restantes se miraron unos a otros a los ojos y la incertidumbre provocó las más intrigantes especulaciones.

El relato continúa:

Según se dio a conocer Pipih, un granjero de 65 años, se quedó atónico (sic) al ver que una de sus cabras dio a luz a una criatura negra con un solo ojo en el centro de su rostro“.

“Atónico” sin ninguna duda NO fue un error de tipeo. También fue obra de Dajjäl.

Pero el granjero Pipih, recurrió a la opinión de otros colegas, y el pueblo entero, todos, hasta el dueño de un puestito de mandiocas criogénicas de la comunidad, coincidieron en que podría ser:

“un demonio disfrazado de cabra, una reencarnación del personaje religioso Dajjal, asimilable al anticristo del catolicismo, o al demonio”.

He aquí un impresionante video captado en circunstancias que se desconocen. Quien filmó, no quiso dar su nombre por temor a ser asimilado con Satán:

Pero el video en cuestión, ¡¡¡fue filmado hace tres años!!!… por lo cual no es noticia de último momento de acuerdo a los cánones actuales del periodismo. Igualmente no deja de ser desconcertante y aterrador.

La noticia continúa diciendo que:

“Días después del nacimiento, el animal murió ya que las deformidades de su cabeza le impedían comer con normalidad e incluso respirar era difícil para el recién nacido, que padecía un fenómeno conocido como ciclopía”.

Súbitamente, la cabra “cíclope” falleció, lo cual no dio tiempo a nuestro grupo de expertos para llegar a Indonesia y estudiar el caso siguiendo los protocolos científicos adecuados. Y ello fue un golpe de suerte ya que de haber viajado hasta allá, se hubieran gastado ingentes recursos humanos y financieros de nuestra institución pues: ¿Qué se puede investigar luego de tres años?

El diario se obstina en decir que:

“Previo al fallecimiento, lograron tomar una fotografía que se publicó en las redes sociales, se convirtió en viral y circuló a lo largo de todo el mundo”.

La conclusión -parcial- es que resulta muy extraño, extrañísimo, que se haya tomado una sola fotografía cuando hay por lo menos una docena de videos dando vueltas en YouTube.

O tal vez se trate de otra cabra, porque otro medio también da la fecha del 27 de junio de 2020 para el suceso.

Conclusión II. como todos sabemos, nada se sabe con seguridad, reina la incertidumbre y todo conocimiento es provisorio. Por eso la ciencia no tiene “gancho”.

Así que los expertos de Crabalocker Inquirer Laboratories Inc., recomiendan olvidar todo y tomar un cóctel frente al mar, en buena compañía, mientras el demonio acecha sin tregua en los más recónditos lugares de la Tierra.